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Tres factores importantes hicieron que las estaciones de servicio no demanden el producto importado por el Gobierno: se normalizó el abastecimiento, no se reglamentaron las garantías legales necesarias para que los operadores puedan romper la exclusividad de suministro con el proveedor, y la expropiación de YPF, que demandó la atención de los funcionarios
En los primeros meses del año, el Gobierno Nacional asumió la responsabilidad de evitar los faltantes de abastecimiento en las bocas de expendio importando gasoil para distribuirlo a través de la petrolera estatal Enarsa. Por ese entonces, convocó a las cámaras empresarias del sector y les presentó el proyecto, a sabiendas de que les iba a interesar. Los expendedores saludaron la medida pero exigieron una serie de garantías que el Ministerio de Planificación nunca se dignó a implementar pese al compromiso asumido.
Como las estaciones de servicio de bandera deben vender combustibles exclusivamente de la marca de su proveedor, adquirir el producto de Enarsa sería -para los expendedores- romper uno de los artículos más importantes del contrato y les podría generar acciones judiciales en contra con todo lo que ello implica. Este es el principal motivo por el que se negaron a pedirlo.
No obstante, coincidieron otros factores que también incidieron en el desinterés de los operadores. La demanda de naftas y gasoil disminuyó entre un 15 y 20 por ciento en los últimos tiempos: normalizando el mercado la oferta alcanza para satisfacer a la demanda.
En las estaciones de servicio se puede percibir que hay menos colas para llenar el tanque. Guillermo Lego, Gerente de
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Con la expropiación de YPF la situación cambió radicalmente. Ahora es de esperar que el Gobierno se esfuerce por evitar que en sus bocas haya escasez de combustibles y es posible que Enarsa sea desligada de la función que se la había adjudicado en su momento. El gasoil importado por el Estado fue pensado desde el principio sólo para los operadores de esta bandera.
Desde que se tomó la medida, el ministro de Planificación Julio de Vido estuvo a cargo de la intervención de la petrolera y se ocupó en conocer el funcionamiento de la empresa. Las convocatorias de las cámaras para tratar los temas del sector aún no encontraron eco en los funcionarios, que por cuestiones de agenda sostienen que no pueden reunirse.
El próximo 4 de junio se llevará adelante la asamblea ordinaria en YPF para confirmar a las nuevas autoridades. A partir de ese momento empezarán a conocerse las definiciones para las estaciones de servicio.
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