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El retraso de los valores de la nafta y el gasoil respecto de los aumentos de los costos operativos superó al desabastecimiento, según opinaron referentes de la actividad.
2022 fue un año difícil para el sector expendedor de combustibles. Hubo múltiples situaciones que provocaron el desvelo de los empresarios, como por ejemplo el desabastecimiento de gasoil ocurrido a mitad de año, aunque en el top de las preocupaciones volvió a posicionarse la rentabilidad y el retraso de los precios.
“Es nuestro principal problema desde hace varios años”, reconoció el secretario de CECHA Pedro Llorvandi. “Se lo transmití personalmente a la secretaria de Energía Flavia Royón, pero seguimos sin respuestas”, lamentó.
En diálogo con surtidores.com.ar, el directivo sostuvo que la decisión del Gobierno de “pisar” los valores del principal producto de venta de las Estaciones de Servicio, “no hizo más que estirar la brecha con los costos operativos que aumentan al ritmo de la inflación”, provocando que más de la mitad de los establecimientos del país atraviesen serias dificultades para subsistir.
“Nosotros no estamos en contra de que las autoridades negocien con las petroleras un precio político, lo que necesitamos es que nos suban el margen de rentabilidad porque así no podemos seguir”, exigió Llorvandi.
Para argumentar su reclamo, afirmó que la diferencia entre las actualizaciones de los combustibles y los registros del INDEC en 2021 fue de 20 puntos negativos y que en 2022 se repitió el mismo porcentaje. “Son 40 los puntos que perdimos en los últimos dos años, estamos asfixiados”, insistió.
Lo peor, según su proyección, es que el escenario 2023 será muy parecido, aunque agravado por las elecciones presidenciales, lo que le brinda un panorama aún más inquietante. “Los estacioneros estamos en estado de alerta y movilización y en ese sentido nos encontramos analizando estrategias para modificar nuestra situación”, expresó el operador santiagueño.
Una de las medidas que podrían tomar en lo inmediato es suspender el uso de las tarjetas de crédito para pagar el combustible. “Es irracional que las empresas que las gestionan se lleven el 40 por ciento de nuestra utilidad, necesitamos que el Gobierno interceda de manera urgente porque de mantenerse este presente el sector podría colapsar”, advirtió Llorvandi
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