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Durante este año las cámaras de expendedores de las provincias se dedicaron a resolver los problemas que afectan a las estaciones de servicio de cada zona. Para el referente de los operadores de Rosario, Rubén Fernández, la inseguridad, la falta de abastecimiento y todas las variables que inciden en la rentabilidad fueron los ejes en los que se centró su gestión
Las acciones que las entidades empresarias llevaron adelante durante este período se centraron en reclamos a los gobiernos provinciales, esperanzados por mejorar el tratamiento impositivo que regula a la actividad. Los objetivos importantes, relacionados directamente con transformaciones de fondo fueron relegados a
Según el balance efectuado por
Para el titular de Cesgar, Rubén Fernández, el crecimiento de los hechos delictivos en las bocas de expendio fue un tema de agenda central durante este año. Se analizaron una importante cantidad de propuestas con el objetivo de frenar los robos, entre ellas reemplazar el dinero en efectivo a través de la utilización de tarjetas de crédito y débito – buscando reducir los aranceles y los plazos de pago-, maximizar las medidas de seguridad a través de la instalación de cámaras de seguridad y botón de pánico conectado al 911, y la contratación de transportadoras de caudales y mayor presencia de móviles policiales. Varias de ellas ya se están implementando, solucionando en parte la creciente problemática sectorial. Además, la entidad se comprometió a realizar relevamientos semanales de los hechos delictivos acaecidos para que la policía pueda armar un mapa del delito.
Fernández dijo que los problemas que estamos pasando son muy fáciles de entender y con voluntad política se podrían resolver. Lo ejemplificó con el impuesto a los débitos y créditos bancarios, porque a su entender es injusto que el expendedor tenga que hacerse cargo de los costos. En ese sentido, se declaró en contra de tener que bancarizar los pagos y afrontar los gastos.
También aseguró que el próximo año buscará que los operadores dejen de asumir riesgos por dinero ajeno. La opción es que el efectivo que sale de la estación de servicio quede bajo responsabilidad de una empresa transportadora de caudales, desligando al empresario de la remuneración. El 90 por ciento de la caja que manejamos no es nuestra. Casi el 65 por ciento corresponde a impuestos, el resto para la petrolera, y apenas nos queda el 8 por ciento, sostuvo.
De cara al 2012 Fernández expresó mayor optimismo, pese a la situación económica que atraviesa la actividad. Confía que la nueva gestión de Gobierno traerá mejores resultados para el sector. No obstante aclaró que vamos a tener que pelearla.
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