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Nicolás Arceo, director de la consultora Economía y Energía, opinó que habrá aumento de precios por la alta inflación y la devaluación del peso, pero no ve crisis de desabastecimiento en el futuro cercano.
Quedan menos de dos meses para que termine el 2022, año marcado por el aumento del precio del barril de petróleo, las diferencias entre los valores internacionales y los que se manejan en el mercado local y también por diversas etapas donde hubo quiebres de stock de combustibles en las Estaciones de Servicio de todo el país, entre otros aspectos.
Ante ese panorama, Nicolás Arceo, director de la consultora Economía y Energía, realizó un análisis sobre ello en conversación con surtidores.com.ar y planteó qué se puede esperar para la nafta y el gasoil en los meses venideros, teniendo en cuenta que 2023 también es año electoral, lo que podría incidir en el desarrollo del mercado.
“Argentina ingresa a un régimen de alta inflación con una aceleración en la tasa de depreciación de la moneda en torno al 6 por ciento intermensual a lo largo del último mes. Y esto repercutirá en la necesidad de incrementar el precio de los combustibles en los surtidores en los próximos meses y durante 2023”, sostuvo.
“La gran pregunta es qué sucederá en el segundo semestre del próximo año, en medio de la contienda electoral. Pero claramente la tasa de depreciación cambiaria y el nivel de inflación determinan que los montos de los combustibles tenderán a subir”, agregó Arceo.
Mientras que por el lado del abastecimiento de combustibles, el especialista no cree que se vuelva a dar una situación similar a la ocurrida a mediados del 2022, caracterizada por la fuerte de suba del barril de crudo a nivel internacional, lo que derivó en menor cantidad de importaciones y que varias bocas de expendio se encontraron con quiebres de stock o cupos limitados de venta al público, principalmente de gasoil.
¿Por qué? Consideró que el aumento y recuperación de precios permitió paliar o mitigar tal crisis y que, a medida que se redujo la brecha entre el import parity con el mercado local, “el abastecimiento estuvo crecientemente asegurado”.
Aunque cabe recordar que el barril de crudo Brent disminuyó su costo durante la segunda mitad del 2022 hasta cerrar en aproximadamente USD 95, lejos de los USD 140 que pisó a las pocas semanas que se desató el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania.
“Por ende, dado esos problemas que se verificaron en la primera parte del 2022, esto no volvería a suceder a lo largo del 2023, en un contexto donde bajan los valores internacionales”, concluyó Arceo.
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