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En la Sede de la Federación de Expendedores de Mendoza, los dirigentes y asociados pudieron debatir con el Economista Jefe de Ecolatina, diversas consideraciones a tener en cuenta para los próximos dos años.
Persiguiendo el objetivo de interpretar con más claridad el presente que atraviesan las Estaciones de Servicio para encarar un futuro lleno de desafíos, la Cámara de Expendedores de Mendoza (AMENA) retomó este año su ciclo de conferencias denominado “Conversaciones Estratégicas”.
En este caso, la actividad fue encabezada por el Titular de la Consultora ECOLATINA, fundada y coordinada por Roberto y Marcos Lavagna, Dr. Lorenzo Sigaut Gravina, quien advirtió sobre los denominados “semáforos amarillos, verdes y rojos” que representa la política económica del gobierno nacional y la manera en que pueden afectar el negocio de las Estaciones de Servicio.
De acuerdo a lo informado por el presidente de AMENA, Domingo Franchetti a surtidores.com.ar, “fue muy jugosa la síntesis analizada por el especialista, quien calificó a la variable dólar e inflación, como los semáforos rojos a tener en cuenta, como así también, el nivel de endeudamiento al que se está llegando”.
Comentó además que según el expositor, la economía está buscando un ordenamiento general que será difícil y lento, en el cual, el mercado de los combustibles, no solamente implica un aspecto meramente económico, sino que se basa en un posicionamiento político que influye fuertemente en la ciudadanía.
En ese mismo aspecto, el economista, expuso sobre las economías regionales y sobre el escaso crecimiento que tendrá la Argentina este año, como así también, las consecuencias que traerán aparejadas las terribles sequías que acechan al centro del país.
LA INSEGURIDAD PROVOCA CIERRES NOCTURNO
Por otro lado, Franchetti se mostró “sorprendido y preocupado” por los resultados arrojados en un sondeo realizado por la entidad que marcó una tendencia muy elevada de los estacioneros mendocinos a dejar de vender en efectivo por la noche, luego, no atender a motociclistas entre las 23 y las 6 horas, ni abrir los minimercados y como último recurso, cerrar la Estación de Servicio durante ese horario.
“Uno de los colegas fue asaltado 60 veces en 2 años y desde que no atiende a las motos durante la noche, los robos descendieron a 5 en un año”, comentó el empresario, a la vez que advirtió sobre el aumento de los costos de contratación de adicionales policiales, por lo que “dejamos de tener el servicio”.
Finalmente informó que “estamos trabajando en conjunto con las autoridades responsables de la Seguridad, pero el tema excede todos los intentos que implementamos como el teléfono directo al 911, los rondines y las cámaras de monitoreo, especialmente ante los denominados robos hormigas, efectuados por motochorros, quienes encaran al playero y le roban la recaudación que llevan encima”.
Finalizó diciendo que “el problema se profundiza porque los empleados tienen miedo y ya no quieren trabajar de noche”.
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