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La venta de gasoil G2, el combustible más demandado del país, sufrió en 2015 su quinta caída consecutiva interanual. Sus cualidades contaminantes y la irrupción de la variedad con mínimo contenido de azufre son las principales razones que justifican el derrumbe de su consumo.
La demanda de Gasoil Grado 2, el combustible que marca el ritmo de la actividad económica, cayó en 2015 por quinta vez consecutiva, según un informe del Ministerio de Energía de la Nación. De acuerdo a los registros de la dependencia, el último comparativo interanual reflejó un descenso del 1.36 por ciento.
Como contrapartida, el relevamiento oficial señala que el consumo del Diesel G3 del año anterior fue el más alto desde su llegada a los surtidores, ostentando un crecimiento interanual del 28 por ciento.
Esta es una de las razones que explican la menor preferencia por el gasoil tradicional. Los motores modernos exigen una ínfima cantidad de azufre para poder garantizar su óptimo rendimiento. Además el Euro está dotado de un mayor número de cetano que otorga mayor potencia con el menor consumo, además de un andar suave y libre del ruido que caracteriza a estas tecnologías.
Sin embargo hay otros argumentos de peso para justificar el derrumbe. El cambio de matriz energética gasolera a nafta tras el fuerte desabastecimiento del combustible que sufrió el país hace algunos años impactó en la preferencia por este tipo de vehículos: actualmente la participación de autos diesel en el mercado argentino es la menor de la historia cayendo del 39 por ciento al 3,3 en los últimos diez años.
El precio también influye, ya que las ventajas que ofrecía optar por este combustible a principios de siglo hoy son prácticamente nulas. Comparado con litro de nafta la diferencia es menor al 10 por ciento.
Los especialistas adjudican el retroceso a la desaceleración de la economía. No obstante prevén un fuerte repunte de la demanda de parte del campo gracias a la quita de las retenciones al maíz (de 20 a 0), la baja en soja (de 35 a 30 por ciento) y la mejora en los precios por la devaluación. Vale tener en cuenta que el estimado para cubrir el consumo por hectárea de gasoil es de 62,6 litros en soja y 120,93 litros en el cultivo de maíz.
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